Mucho lloran los comunistas de IU obviando que con la misma Ley Electoral tuvieron 21 escaños y el doble de votos de los que hoy en día obtiene Llamazares. ¿Es IU una izquierda alternativa o una versión anticuada del PSOE?
'Caja 'B' de votos del PSOE','fuerza política domesticada'. Así define Julio Anguita a la actual Izquierda Unida en una entrevista sin desperdicio en El Mundo.
De nada valen los lloriqueos de los comunistas, Anguita le dió a IU 21 escaños en 1996 con la misma Ley Electoral con la que Gaspar Llamazares ha obtenido 5 perdiendo en dos legislaturas más de 1.300.000 votos, camino de convertir a IU en una fuerza extraparlamentaria. Y no es que simpatice con IU, ni muchos menos, ni tampoco con la ideología del señor Anguita, pero sé reconocer la coherencia y sentido común del que fuese Alcalde de Córdoba y una de las voces más críticas de la izquierda.
La Izquierda Unida de Llamazares se ha convertido en un satélite despersonalizado del PSOE. Ha renunciado a ser una izquierda alternativa y se ha conformado con sacar los escaños suficientes que hagan posible un Gobierno del PSOE. No tiene más programa y más proyecto que el anti-PP, que domina toda la ideología y acción de la coalición comunista.
Izquierda Unida ha perdido el norte. Se ha entregado a los socialistas en las cortes, ha mutado en partido nacionalista en el País Vasco, Cataluña, Galicia y Baleares, ha renunciado a todo pensamiento crítico y a elaborar una alternativa y ha degenerado en su organización interna hasta tal punto de ilegitimar a su líder al grito de 'tongo'.
Ahora más que nunca es necesaria una izquierda alternativa, a la que IU ha renunciado, como referente de una gran parte de la ciudadanía, una izquierda crítica, con valores y principios que sea valiente y capaz de poner los puntos sobre las íes a un PSOE totalmente desatado en su convencimiento de disponer de un fiel y domesticado grupúsculo comandado directamente desde Ferraz. Hace falta un Julio Anguita.